Ayer hicimos nuestro ultimo recorrido-paliza por carretera, desde Jaipur a Agra, ciudad que no tiene nada excepto una cosa, que ante mi asombro personal, no me ha decepcionado: el Taj Majal.
Como tampoco es que andemos holgados de pasta, pero eso no quita que seamos unos gentlemen, nos fuimos a tomar unas copas al hotel mas caro de este lado de la Via Lactea, y ver la puesta de sol. Era una vision desde lejos, pero la cosa prometia.
Hace un rato, por la manana, levantandonos a las 5, para ser los primeros en entrar a las 6 y media (y lo hemos sido), hemos podido hacer todas las fotos que se nos han podido ocurrir, porque no habia ni cristo todavia.
Ha salido el sol delante de nuestros caretos y hemos visto todo lo que se podia ver alli.
En estado de felicidad universal, cogeremos nuestro segundo tren esta noche, para acabar manana en Varanasi.
Promete ser una aventura ferroviaria similar a la de hace una semana.
Aqui se puede decir que empezamos ya a hacer la cuenta atras: Varanasi, Yeti Arlines, Nepal... y ya casi estamos de vuelta.
No se le recordare a mis compis, para que no les vaya dando el bajon...
Pues con esto concluyo esta entrada, bastante pasteleada, pero es que... we all have our little heart ;-)
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EDGAR!
ResponderEliminarAcabamos de descubrir (o no, que algunos ya lo sospechaban para escándalo de los demás) que tienes corazoncito y que la belleza puede ablandarte... Rodaron lágrimas por tus mejillas al ver amanecer en el Taj Mahal?????
Si yo te contase Paquito... Pronto lo sabras por ti mismo.
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